En el estado de México, dos municipios han sido víctimas de la inseguridad que ha azotado la región en los últimos años: Atizapán y Naucalpan. Sin embargo, en Atizapán de Zaragoza, algo ha cambiado radicalmente. Los marinos han tomado el control de la seguridad pública, y el teniente de Navío Fabián Gómez Calcáneo, un abogado que dejó la Marina para combatir el crimen organizado, lidera la dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal.
Gómez Calcáneo aceptó el cargo bajo tres condiciones claras: no aceptar sobornos, prohibir el uso de policías como guardaespaldas y promover los valores de la Marina. Estas condiciones demuestran su compromiso con la transparencia y la justicia.
La situación en Atizapán de Zaragoza es un ejemplo de cómo la determinación y la liderazgo pueden cambiar la realidad.